La piel y nuestro entorno

Laura Macías

El cambio de estación es un motivo más que de peso para proponerse cosas. Ya sea empezar a comer mejor o limpiar y ordenar el garaje, le ofrecemos algunos consejos para llevarlas a cabo con éxito.

La piel y nuestro entorno

El ser humano no es ajeno a la influencia que nuestra propia forma de vida ejerce sobre nosotros.


En los últimos 30 años el mundo ha cambiado y el ritmo de vida se ha ido acelerando llegando a niveles históricos de actividad y estrés. La población se ha concentrado en grandes núcleos urbanos, centros de poblaciones, donde la oportunidad laboral es mayor pero también lo son los indices de polución que, en estas regiones también han ido en aumento, necesitando incluso protocolos de actuación ante los elevados índices de contaminación en el aire.


La disminución de la capa de ozono aumenta la radiación ultravioleta provocando que con las mismas horas de exposición al sol absorbamos mucha más radiación que hace unos años. El uso y abuso de cosméticos químicos saturan y bloquean la piel produciendo alergias y otras anomalías cutáneas.


Al conjunto de factores externos a los que una persona está sometida desde su nacimiento y que afectan directamente a nuestra salud se le denomina exposoma, un término que desde su nacimiento en el año 2005 por el epidemiólogo molecular Christopher P. Wild (su trabajo de investigación se basaba en estudiar los factores de riesgo ambientales y genéticos que pueden determinar el desarrollo del cáncer en personas) ha suscitado en el mundo médico un gran interés por la influencia directa que dichos factores tienen sobre nuestra salud. Tanto es así, que la genética tan solo puede explicar el 25% de las enfermedades actuales. El otro 75% pueden ser explicadas bajo el exposoma.


De igual manera, nuestra piel y cabello no son ajenos a esta realidad. Se denomina exposoma hair al conjunto de factores externos que influyen y tienen una afección directa en la salud de la piel y el cabello. Estos son:


  • Radiación solar y clima
  • Microbiota
  • Estrés y salud
  • Polución
  • Alimentación
  • Manipulación física y química.


Todos estos factores afectan a la piel y son aceleradores potenciales de su envejecimiento. Entendiendo que estos factores son determinantes (unidos a factores biológicos) para tener una buena salud capilar, la concepción y fabricación de nuestros productos se lleva a cabo bajo estos criterios.


¿Que es la microbiota?


La microbiota cutánea es un ecosistema muy complejo en el que conviven infinidad de microorganismos vivos como bacterias, hongos y parásitos que viven en la superficie de la piel, en las fisuras entre las escamas del estrato córneo y dentro de los folículos pilosos, los cuales y en algunas ocasiones pueden volverse patógenos. Tiene varias funciones: defensiva, de barrera cutánea y reguladora del sistema inmune.  Es beneficiosa en nuestra salud ya que ejecuta funciones que nuestro genoma no ha desarrollado y nos ayuda contra la invasión de patógenos. La clave para una piel saludable y resistente a la enfermedad está en la diversidad y variabilidad de bacterias que componen la microbiota. El equilibrio entre las diferentes especies es fundamental.


Aplicando estos descubrimientos a la salud de la piel, hoy sabemos que problemas dérmicos como la dermatitis atópica, la psoriasis, las heridas crónicas y la cicatrización están relacionados con los desequilibrios que se producen en nuestra microbiota a causa de la pérdida de la biodiversidad en la piel, como es el incremento de una especie bacteriana en detrimento de las demás.



Un nuevo futuro se abre a partir del descubrimiento de la microbiota de la piel y de su función. Sin duda, en el sector dermo-cosmético ya disponemos, con AQUA PLASMA, de una nueva herramienta para paliar los problemas y mejorar la salud de la piel. Pero a la vez tendremos que cambiar antiguas creencias y formas de hacer. La piel es un ecosistema como el mundo y la naturaleza. Entendido esto, es igualmente esencial el respeto por todas las especies, la comprensión de su función y tener como objetivo fundamental su conservación. El paradigma hoy ha cambiado. Ya no se trata de eliminar bacterias. Se trata de re-equilibrarlas.



Las personas que sufren cualquier tipo de alopecia tienen mayor exposición de la piel al medio que nos rodea y por lo tanto mayor riesgo de sufrir envejecimiento cutáneo y de facilitar la entrada de microorganismos que alteran la salud de la microbiota, ya que la protección natural, que es el cabello, está en menor densidad dejando la piel expuesta a una mayor agresión externa. Ésta exposición repercute en la calidad de regeneración y protección, dificultando los procesos de renovación y cicatrización. El estrés oxidativo (del que hablaremos en próximas publicaciones) es un factor a tener en cuenta ya que es responsable, junto con otros factores que están recogidos en el exposoma hair, del envejecimiento y la salud de la piel y el cabello.



Nuestra filosofía nos lleva a la búsqueda de tratamientos que no solo facilitan la intervención capilar, sino que atienden las necesidades que la piel demanda hoy en día teniendo en cuenta no solo nuestra nuestra propia biología, sino considerando aquellos otros factores externos que influyen en nuestra salud.



Laura Macías

Tricóloga de Clínica Intēgria





Por Laura Macías 14 de noviembre de 2022
Todos somos conscientes del auge que los transplantes capilares han experimentado en nuestra sociedad en los últimos años. Y no es de extrañar considerando que España, según diversos estudios, ocupa el segundo lugar en el ranking mundial de la calvicie masculina, siendo solamente superada por la República Checa. En dichos estudios se estima que el 43% de la población masculina en España sufre Alopecia Androgenética, la mas común de las alopecias en hombres. Estos estudios también arrojan datos bastante significativos, como son que el porcentaje de población femenina en España para este tipo de alopecia es de un 30% y que un 80% de la población (masculina y femenina) padece algún tipo de alopecia. Hace tan solos unos años, la opción de hacerse un transplante capilar en nuestro país suponía un desembolso económico que no estaba al alcance de cualquier persona. Este hecho provocó la popularización de los transplantes en Turquía, ya que el coste de un implante allí venía a ser la tercera parte de lo que se pagaba en nuestro país, gastos de transporte y alojamiento incluidos. Pero esta demanda ha provocado, a su vez, un incremento de clínicas capilares hasta tal punto que, en España en los últimos dos años, se han multiplicado por 4 los centros que ofrecen estos servicios a un precio bastante competitivo y ya son muchas las personas que se hacen este tipo de tratamientos sin salir al extranjero. Pero hay una pregunta que no podemos obviar dentro de esta realidad: ¿cómo se atiende a la piel (principal órgano afectado) ante una intervención de esta naturaleza? o preguntado de otra forma ¿Cómo se enfoca una intervención capilar para maximizar el resultado? Pues nos atrevemos a decir que hay tantas respuestas como profesionales y, lo que es mas preocupante es que, independientemente de infiltraciones de plasma u otros métodos que pretenden mejorar el resultado, los productos recomendados suelen tener escasa compatibilidad con las necesidades de una intervención de esta naturaleza, pues en la mayor parte de los casos estos productos contienen parabenos, sulfatos y productos derivados del petróleo. No hay nada más que leer el INCI del producto recomendado para poder comprobarlo. Y lo que es no menos importante. En la gran mayoría de los casos, estos tratamientos son post-intervención. El hecho de que se prescriban determinados productos normalmente poco adecuados (o manifiestamente mejorables) para el proceso de cicatrización y regeneración que requiere una intervención capilar se ha debido, sobre todo, a que no ha existido, hasta ahora, ningún tratamiento específicamente creado para atender las necesidades de la piel en un proceso que, consideramos, no debe comenzar tras la intervención quirúrgica, sino que debe hacerlo con anterioridad a la misma. ¿Por que?. Pues, es de bastante sentido común. La piel es el órgano mas grande, mas pesado y mas visible de nuestro cuerpo y, como cualquier otro órgano, ante la posibilidad de ser sometido a una intervención (capilar, en nuestro caso), es prioritario que se encuentre en óptimas condiciones en el momento de la cirugía y que tenga un correcto proceso de cicatrización.